jueves, 27 de febrero de 2014

RASGOS DE UN BUEN EDUCADOR DEL FUTURO

                                        * Imagen tomada de la web melinabeaune.obolog.com

Recientemente tuve la oportunidad de participar en un "hangout" en directo, al que se llamó MOOCafé, con otros educadores. Durante el tiempo que duró el evento pudimos compartir nuestras inquietudes, preocupaciones, y también nuestra visión de futuro acerca de la escuela. Todos unánimemente coincidimos en que es necesario rediseñar el modelo de escuela actual, para adaptarlo a las necesidades, presentes y futuras, de la sociedad. Y también teníamos claro que el motor fundamental de ese cambio debemos ser los propios maestros y profesores que trabajamos en esas escuelas.
Esa parte de la conversación me trajo a la cabeza un capítulo del libro "Directivos de Escuelas Inteligentes", de Lourdes Bazarra y Olga Casanova, que ya reseñé anteriormente en este mismo blog. En ese capítulo se enumeran las cualidades que debería poseer un buen educador. Cito literalmente:

RASGOS DE UN BUEN EDUCADOR DEL FUTURO
1.       Orientador de aprendizaje
2.       Facilitador del aprendizaje: su objetivo prioritario será que los alumnos aprendan
3.       Maestro + mentor o tutor + coach o entrenador
4.       Profesional excelente: ni mediocre, ni vago ni del montón.
5.       Auditor de los aprendizajes.
6.       Persuasivo y seductor: provoca y moviliza el deseo de aprender
7.       Hace su materia interesante, porque él será alguien interesante
8.       Conoce a sus alumnos
9.       Experto en Ciencias del Aprendizaje
10.   Especialista en Neurociencia, metaprendizaje, cómo aprende la mente, cómo funciona el cerebro
11.   Innovador en recursos metodológicos, en diseñar diferentes situaciones de aprendizaje y en técnicas de aprendizaje
12.   Usuario de tecnologías de la información y la comunicación en el aula diaria, en permanente revisión y actualización
13.   Aprendiz permanente y a lo largo de toda su vida que practica la humildad y la curiosidad
14.   Persona con cultura amplia: cultura profesional, cultura de equipo, cultura de gestión y mejora en el aula
15.   Persona con mundo, con mirada amplia, con experiencia en la vida
16.   Versátil, interdisciplinar y de una cultura rica y llena de contrastes
17.   Practica y desarrolla muchas aficiones y aprendizajes
18.   Un explorador, un viajero, no un turista fotografiando las mismas cosas que todos
19.   Alguien que entra en el aula “con el periódico” ya leído
20.   Maneja con soltura el feed-back, el trabajo en equipo y la comunidad de aprendizaje
21.   Conectado y miembro en red de comunidades de aprendizaje y sociales
22.   En formación permanente; formación que se convertirá en transformación al ser aplicada
23.   Profesional con habilidades emocionales y sociales en uso
24.   Trabajador que poseerá una gran resiliencia, es decir, una gran capacidad para recuperarse, recobrar rápida y eficientemente la fortaleza y el espíritu frente a la adversidad
25.   Experto en el tratamiento de la información, en un mundo con exceso y saturación de la misma
26.   Alguien que haga del sentido del humor una de sus herramientas vitales para el aprendizaje
27.   Un adulto de referencia para los alumnos. No perfecto, pero sí honesto, interesante y motivador, que haga a los alumnos apetecible el hecho de crecer y cumplir años
28.   Profesional con tiempo para la formación, preparación, gestión y que por ello deberá hacer un uso inteligente del tiempo en su vida profesional
29.   Un educador con menos tiempo de aula que de preparación y formación
30.   Un experto en evaluación, no un mero corrector de exámenes
31.   Tendrá una “antena parabólica” para recibir y percibir lo que está llegando del espacio exterior
32.   Un community manager del aprendizaje
33.   Comprometido, pero con una vida personal que habrá que respetar y tener muy en cuenta, pues vida personal y profesional van muy unidas y están muy conectadas
34.   No será alguien perfecto, que no cometa errores y que no tenga miedo, que no padezca cansancio y estrés, que no se deje llevar por la incertidumbre, que no necesite vacaciones

35.   Será un profesional en desarrollo constante que necesita tiempo y cuidados, para luego poder cuidar a los demás.


¿Os veis vosotros mismos como buenos educadores de futuro? ¿Qué rasgos de estos reconocéis en vosotros? ¿Estáis de acuerdo con esta propuesta u os parece irreal? Personalmente, la lectura de este libro me sirvió mucho para autoanalizar mi práctica diaria y  mi rol como docente. Espero que a vosotros también os sirva y podamos, incluso, debatirla.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Hangout con otros docentes (MOOCaférezagados)


El pasado martes, 25 de febrero tuve la oportunidad de conversar durante aproximadamente una hora con compañeros docentes de otras partes de España. Aquí os dejo la grabación del encuentro:

Quisiera aprovechar este espacio de reflexión que me ofrece el blog para hacer una valoración, basada fundamentalmente en dos aspectos.
En primer lugar, quisiera valorar muy positivamente el descubrimiento de esta herramienta que nos ofrece Google para realizar videoconferencias. Era la primera vez que participaba en un evento de este tipo, y salvo algunas dificultades técnicas, especialmente de sonido con algunos participantes, todo funcionó muy bien. Evidentemente, es un gran recurso para fomentar el contacto directo y los intercambios virtuales entre docentes. Pero, además, creo que su potencial educativo y su aplicación en el aula es enorme.
En segundo lugar, valorar la experiencia como tal. Estuvimos cerca de una hora hablando. El respeto fue máximo a las intervenciones de todos los miembros, sin interrumpirnos unos a otros, sino que se usaba el servicio de chat que ofrece la herramienta, para afirmar si estábamos de acuerdo o no, pedir la palabra... Yo, personalmente, quedé muy satisfecho de haber tenido la oportunidad de participar en este evento. Me sirvió para conocer a otros docentes con las mismas inquietudes que yo, los cuales, por supuesto, ya forman parte de mi red de contactos tanto en Twitter como en Google+, y para reforzar mi convencimiento de que el profesorado está dispuesto a impulsar el cambio de modelo de escuela que pensamos que hace falta. Una pregunta se nos quedó en el aire. Si muchos de los docentes estamos convencidos de que hay que impulsar un cambio... ¿porqué no lo hacemos?

martes, 25 de febrero de 2014

Mi PLE (Entorno Personal de Aprendizaje)

Para terminar con el curso que estoy haciendo, me piden que presente cómo se ha gestado mi PLE (Entorno Personal de Aprendizaje) desde el comienzo del mismo hasta ahora. Para ello, he usado una herramienta a la que algún día dedicaré una entrada específica en este blog para reflexionar sobre ella: STORIFY. Aquí os dejo mi historia, que espero que os guste:





A modo de conclusión, me gustaría aportar aquí mis reflexiones personales acerca de este curso y lo que ha supuesto para mí.
En primer lugar, debo decir que estoy muy satisfecho de haberlo realizado. El curso tiene la combinación justa de teoría con práctica, y  además por lo que respecta a esta última, no se trata de una serie de actividades cerradas que no tienen sentido una vez que se termina el curso, sino que te ayuda a prepararte para poder seguir trabajando en tu PLE cuando acaba la formación. Por otra parte, a mí me ha puesto en contacto directo con un gran número de profesionales de la docencia, y eso es algo que ya no se pierde. Una vez conectado con ellos, resulta muy difícil que te despreocupes, abandones y olvides todo lo que has hecho, porque se trata de un tema muy motivador y que engancha.
Por último , la reflexión que provocan las diferentes unidades, las herramientas que aprendes a utilizar, los conceptos que te enseña... son aspectos fundamentales en la vida de cualquier docente que quiera estar a la altura de los tiempos. Me gustaría recomendar a todos los maestros lectores de mi blog, que hagan este curso en algún momento de sus carrera. No os arrepentiréis.

jueves, 20 de febrero de 2014

APRENDER HACIENDO

"Me lo explicaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí" (proverbio chino)

¡Si ya lo decían los chinos hace cientos de años! La mejor manera de aprender una cosa, es haciéndola. Y así y todo, en los colegios nos resistimos a "jubilar" definitivamente el libro de texto, la libreta, la pizarra y la clase magistral.
Bueno, me gustaría contaros aquí una experiencia que he puesto en práctica recientemente en el aula. Aprovechando el tema de Conocimiento del Medio en el que trabajamos la electricidad y el magnetismo, después de dar unos brevísimos conceptos teóricos de electricidad básica (componentes de un circuito, etc) propuse al alumnado que aplicaran esos conocimientos en el diseño y montaje de una maqueta que incorporara un circuito eléctrico. Os he preparado una sencilla infografía para que veáis los resultados:

El trabajo se realizó en equipos, de entre 3 - 5 personas, siendo libre la formación de los mismos. De todos modos, les aconsejé que no buscaran inmediatamente a sus amigos, sino que pensaran qué compañeros tienen una mayor creatividad, habilidad manipulativa... El tema de la maqueta también era libre, pero para realizarlo les puse dos condiciones:
1.- Tenían que intentar reducir al mínimo el coste económico del trabajo.
2.- Se tenía que realizar en clase, en el número de sesiones programadas para ello, que era un total de 6.

Tengo que decir que ambas condiciones se cumplieron a la perfección. Respecto a la primera, el grupo que menos dinero invirtió en el trabajo gastó 2€ por alumno, mientras que el que más no superó los 5€. Respecto a la segunda condición, se trataba de evitar que los alumnos fueran ayudados más de la cuenta por adultos, cosa que en otras ocasiones tampoco está mal. Pero como no era el propósito en esta ocasión, había que hacer algo para conseguir que no fuera así. Y lo hicieron en clase, delante de mí.
Aunque en la infografía no se pueda apreciar demasiado bien, considero que el resultado merece la pena. Y no solamente por el producto final ya terminado, sino por todo lo que aprenden en el proceso. Practican activamente habilidades como el trabajo en equipo, el reparto de responsabilidades, la resolución de conflictos... Aparte, claro está de las propiamente manipulativas.
Supongo que muchos os estaréis preguntando cómo se evaluó este trabajo. En realidad, no lo he hecho yo, sino que se han autoevaluado ellos mismos, con la ayuda de una rúbrica específica que les entregué a cada uno antes de empezar el trabajo. De este modo, podían saber qué se esperaba de ellos y qué tenian que alcanzar si querían obtener la máxima nota posible. Os dejo también aquí la rúbrica, por si alguien puede (y quiere) aprovecharla:


Por su parte, el alumnado ha manifestado su satisfacción con este tipo de trabajos, han disfrutado haciéndolo y consideran que han aprendido más que con la lección magistral tradicional. Y yo también estoy muy satisfecho por la respuesta que he observado en ellos, por cómo han trabajado y la gran motivación que me han demostrado.
Ello me lleva a una última reflexión, relacionada con una cuestión que me planteaba recientemente en este blog acerca del uso desmesurado de las TIC. Pienso que no todo debe ser tecnología. Hay otras alternativas fuera de la clase magistral que resultan tan atractivas al alumnado como el uso de tabletas, ordenadores u otros dispositivos electrónicos. Y con las que también tienen muchas habilidades que aprender. Nuestro reto es alcanzar el equilibrio entre todos estos recursos de los que disponemos, diseñando unidades didácticas que las combinen adecuadamente, sin abusar de ninguna pero sin desechar tampoco ninguna. No es fácil. Pero para algo los maestros hacemos de la creatividad una de nuestras mejores aliadas. ¿No os parece?

miércoles, 19 de febrero de 2014

CONTENT CURATION

Esto va de palabras raras... Lo cierto es que la traducción que se le está dando en castellano a este concepto, curación de contenidos, no me termina de gustar, por lo que voy a referirme a ella en su término original.
Bueno, ¿qué es esto del "content curation"? Pues es una forma de paliar los efectos de la "infoxicación" que ya os nombré en una entrada anterior, y que estamos sufriendo por culpa del enorme desarrollo de Internet. ¿En qué consiste pues? Sencillamente, en buscar información por la red, seleccionar aquella que es más interesante, organizarla y compartirla con tus contactos, de manera que se le añada un valor a la misma.
Por suerte, el mismo Internet que tanto nos complica la existencia por una parte, por otra es capaz de facilitárnosla, y nos ofrece varias herramientas muy útiles para este proceso. Yo he descubierto dos aplicaciones que estoy aprendiendo a utilizar, y que he incorporado ya a mi labor docente. La primera de ellas es:
 

Y el segundo recurso que estoy utilizando ya con bastante frecuencia es el siguiente:

De momento, no voy a entrar a comentar estos recursos. Simplemente os los nombro por si alguien tiene interés en descubrirlos. La verdad, resultan ambos muy útiles para organizar información, y cuentan con la enorme ventaja de que luego es muy fácil compartir tus "descubrimientos" con tus compañeros.

Por último, para terminar esta entrada de hoy, me gustaría dejaros una sencilla infografía que he creado para ilustrar cómo entiendo yo este proceso del "content curation". 

Éste es otro mundo, el de las infografías, que acabo de descubrir y que todavía tengo mucho que explorar. Me parece que tiene grandes posibilidades para el universo educativo, tanto a nivel docente como para presentar al alumnado. Ya os iré contando a través de este mismo blog cómo me va la cosa.

martes, 18 de febrero de 2014

UTILIDAD DE NUESTRAS ENSEÑANZAS


¡Hay que ver cómo somos los maestros! El pasado fin de semana me fui con mi familia a Londres, y en vez de relajarme, disfrutar y volver con las pilas cargadas, me ha dado por reflexionar acerca de la utilidad de lo que enseñamos en la escuela, todo partiendo de mis vivencias a lo largo de esos dos días.
Voy a desarrollar mi reflexión en dos ámbitos diferenciados. En primer lugar, voy a comentar el interesantísimo (y creo que poco trabajado) tema de las competencias básicas. ¿Serían nuestros alumnos "competentes" si salen de las aulas? Por ejemplo, en el aeropuerto. No resulta sencillo orientarse correctamente en ninguno de ellos, mirar los paneles, localizar la puerta de embarque. Y todo eso resulta imposible de aprender en el aula, por lo que tendríamos que plantearnos situaciones reales de aprendizaje, proponer actividades fuera del colegio donde ellos tengan que "sacarse las castañas del fuego". Otro ejemplo sería la recepción de un hotel. Saber registrarse, rellenar el formulario correspondiente... Pienso que, con un poco de creatividad, en prácticamente cualquier ciudad del mundo seríamos capaces de diseñar situaciones que les suponga desenvolverse fuera del ámbito escolar.
El otro ámbito sobre el que quería reflexionar es el lingüístico. Soy maestro de inglés, y me pregunto si nuestro alumnado sería capaz de "sobrevivir" en un país de habla inglesa con lo que yo les enseño en la escuela. Por suerte, desde hace ya unos cuantos cursos, me decidí a cambiar la metodología de las clases, olvidarme bastante de la gramática y el libro de texto, y plantear todo mi programa en torno a la adquisición de las cuatro destrezas comunicativas. Con ello, he conseguido que el alumnado mejora su competencia de expresión oral (speaking), aunque debo replantearme los campos semánticos que trabajamos, ya que, por ejemplo, creo que no tienen ningún vocabulario sobre los aeropuertos. También han mejorado algo su comprensión oral (listening), pero pienso que no exploto lo suficiente los recursos que hoy en día me ofrece Internet. Yo mismo me encontré con algunas dificultades para comprender a determinadas personas, "city". Por fortuna, hay cientos de páginas en Internet que les permite oír a personas con verdadero acento británico (no como el mío) o proyectos como "eTwinning" a través del cual deben usar la lengua en un contexto comunicativo real. Y, desde luego, lo que menos hice en esos dos día fue leer (como mucho, los carteles que hay por la calle, pero eso es vocabulario) y prácticamente nada de escribir (solamente, rellenar el formulario de registro en el hotel). Y, eso sí, absolutamente nadie me corrigió la gramática.
Así pues, hago un llamamiento a todo el profesorado en general a replantearse el tema de la significatividad de los aprendizajes. El tema de las competencias básicas es más serie e importante de lo que parece, y no sirve la solución que nos han ofrecido las editoriales en estos últimos años de colocar un cuadrito en la plantilla de las programaciones indicando que "en esta unidad se trabaja la competencia X". Y, en particular, al profesorado de lenguas extranjeras. Replanteémonos qué estamos enseñando, cómo lo hacemos y si eso les va a servir para algo a nuestro alumnado cuando salgan de la escuela.

jueves, 13 de febrero de 2014

TIC EN EDUCACIÓN: ¿un fin o un medio?

                                          * Imagen tomada de www.bilingüismoytecnología.com

Aprovechando el magnífico curso que estoy realizando desde hace apenas un par de semanas sobre los Entornos Personales de Aprendizaje (PLE, de sus siglas en inglés), vengo reflexionando sobre todo este tema de las TIC y, más concretamente, su aplicación al ámbito educativo.
Como herramienta de gestión docente, estoy descubriendo conceptos que antes no conocía (y que podéis descubrir conmigo en mis entradas anteriores) y recursos fabulosos para ampliar mi red de contactos, gestionar el flujo de información que genera Internet, organizarla, compartirla... Hasta aquí, ninguna queja. Todo lo contrario, una de mis inquietudes es si debería compartir estos conocimientos que estoy adquiriendo con mis compañeros de claustro o dejarlo estar, para no correr un claro riesgo de que me lapiden en mitad del gimnasio por aumentar su estrés.
Pero como yo soy así de XXXXX (en este momento se me ocurren multitud de adjetivos y no me puedo decantar por uno de ellos; dejo que el lector me califique como considere más oportuno), no me resigno al uso particular de estos recursos para la gestión docente, sino que pienso en cómo aplicarlos al aula para mejorar la competencia digital del alumnado. En este punto, me he dedicado a obtener información de otros compañeros docentes, acerca del uso de las TIC en el aula. Y cuanto más la analizo y reflexiono sobre ella, más crece mi preocupación. Porque tengo la sensación de que, en muchos casos, el uso de herramientas digitales se ha convertido en un fin en sí mismo, casi en una obsesión. Y no sé hasta que punto esto es bueno.
Claro que es necesario introducir las TIC en el aula, y aumentar su presencia. Seguro que el "M-learning" es el futuro y tenemos que empezar a diseñar proyectos que lo incluyan. Pero pienso que en muchos casos (yo, el primero) realizamos el proceso de diseño de proyectos en el orden contrario al que deberíamos hacer. Por ejemplo, cuando nos planteamos usar las tablets en el aula. Tenemos claro que queremos que los alumnos las usen, pero no sabemos ni cómo, ni para qué. Solamente, que las tienen que usar sí o sí.
Ahora mismo estoy tratando de diseñar un PBL para implantar en el aula en el tercer trimestre. Me gustaría además que el alumnado pudiera usar sus tablets u otros dispositivos móviles. Y pensando qué podrían hacer me he dado cuenta de mi error. Creo que lo lógico sería elegir primero un objetivo. ¿Qué quiero que mis alumnos aprendan? La próxima implantación de la LOMCE puede ser una buena oportunidad para que los maestros empecemos a tomar decisiones sobre qué objetivos queremos trabajar, y diseñar nuestras propias actividades para conseguirlos. Y, una vez tenemos claro el objetivo y las actividades que podemos proponer al alumnado, es momento de pensar qué medios y recursos necesitamos para conseguirlos.
Porque percibo que el empeño por usar las TIC indiscriminadamente en el aula puede acarrear el desuso de otros recursos y habilidades que también serán muy útiles al alumnado en el futuro: trabajo en equipo, actividades manipulativas, expresión corporal...
Desde aquí, y siendo un convencido de que se necesita aumentar la presencia de recursos tecnológicos en nuestras aulas (pero para que el alumnado sea agente activo, no solo para visionar power point en el cañón de clase), abogo por un uso racional de las TIC, convenientemente mezclado con otras habilidades y actividades, digamos, más tradicionales. ¿No lo creéis así?